miércoles, 25 de agosto de 2010

Con la miel en la boca...

Cuando crees que lo has visto todo, que tus ganas de querer no han servido para nada, ni nadie, cuando tiras la toalla porque esperas que un día alguien te la devuelva, cuando has visto miles de películas con final feliz pensando que estaría bien que la tuya fuera así, cuando crees que la persona ya pasó y que no volverá a pasar, cuando solo quieres dormir para soñar, o simplemente mirar a un punto y comenzar a delirar.. Que triste, pero a la vez que bonito, bonito por haber conocido a toda esa gente que un día pensaste que acabaría con final feliz.
Un día te levantas y resulta especial, especial porque el perro se ha meado y eso nunca había pasado. Pero llega la noche y ¡¡walá!! te das cuenta que no has visto nada, que quizás esta vez si sirvan tus ganas de querer, y es que claro, mis ganas de querer no es nada raro, es más siempre hay alguien a quien querer, el problema es que no suele ser correspondido.
Avisada quedas, avisada quedas de que un día volverás a llorar. No haces caso, y estás muy muy ilusionada, cualquier cosas que te recuerde a él siempre está bien. Recuerdo algo que... umh.. su olor y su brazo izquierdo, que dos cosas tan insignificantes para unos y que apreciado por mi y quizás alguien más, era como que te daban la vida
Qué mal se siente una ahora... al pensar que este será otro más de los que pudieron ser.. y no fueron

lunes, 23 de agosto de 2010

Al final pude encontrarte, todos los días a la misma hora va...

Que tres noches tan intensas, y cuando digo noches intensas me refiero al momento en el que tenía que mirarle después de haberle seguido con la mirada hasta el mismo punto dónde entonces él y yo nos encontrábamos con la sonrisa, tiempo estimado 2 minutos, algo mas tarde intercambiábamos alguna que otra palabra.
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....y espero cerca de la orilla, no volverás a estar sola...

martes, 10 de agosto de 2010

Asuntos serios

Recibes un mensaje, te ilusionas. Envías un mensaje. Recibes una llamada. Desconcertada. Respondes. Antes de darte cuenta has quedado con el chico soñado de hace unos días. Nerviosa. Muy nerviosa. Esperas. A tan solo unos minutos empiezas a plantearte que ojalá y no llegara. Te tiemblan las piernas. Tienes frio. Llega. Habla. No sabes que decir. Te sientes inútil. No te sale lo que quieres decir. Juegas. Te ríes. Se ríe. Vas a un parque. Cuenta cosas curiosas. Pone una canción. Llega la hora de despedirse. Te entristeces, pero sonríes. Esperas volver a verlo. Te da las buenas noches. Se va. En la cama dices al aire todo lo que te gustaría haber dicho.