lunes, 7 de noviembre de 2011

Hasta el 4º 3º



 “Eres como una piruleta azul. Así a simple vista puede que no nos diga nada, es más puede que incluso lleguemos a pensar que que tonto suena, que sin sentido. Al no saber que responder a eso decides/ decidimos sonreír por todo lo que pueda esconderse detrás de ello.

Tras un intervalo de tiempo en silencio, un segundo, nada, un pestañear de ojos, un tragar de saliva, continúa diciendo “Eres como una piruleta azul, porque cuando fui a la tienda entre tanta piruleta roja encontré esta, y en un instante supe que eras tú, que tonto pensarás, que cursi.  Ahora más aún se que esa piruleta es como tú, una vez que la abres y te la metes a la boca, te marca, y por mucho que te laves los dientes, bebas litros y litros de agua, el color no desaparecerá de tu lengua y labios hasta dentro de un tiempo”. Esto puede ser una ventaja o un claro y doloroso inconveniente, ahora mismo pensamos en lo positivo, estamos en la ilusión y no en la esperanza de Pandora que nos ha hecho lamentarnos tanto y durante mucho tiempo. Ese sería el problema, que empezamos con esperanza y no con ilusión. “Al principio parece extraña, es algo diferente, no es como una de esas piruletas rojas que cuando las llevas a la boca también saben especial pero que no saben marcar, por lo que al principio pones cara de no saber si confiar en que esa piruleta te hará sentir bien, así que el miedo a que pueda hacerte que acabes en el médico, hace que te la llevas a la boca con cierta cautela, por si acaso. Al cabo de unos minutos el sabor inunda todo tu paladar, habitando cada rincón de tu boca y puestos a exagerar cada rincón de tu cuerpo”.

 En ese mismo momento, el ascensor ha llegado a su destino planta cuarta, y ahora nos dirigimos en dirección de la tercera puerta cogidos de la mano.

 Vamos a la cama amor decimos todas las noches muertos de sueño.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Arranque de felicidad


Cualquier momento puede ser bueno, nosotros somos los que nos cerramos puertas, nosotros somos los que decidimos levantarnos con la cabeza agachada, nosotros somos los que decidimos el llevar una sonrisa cansada en la cara. Se acabó. 
Un domingo de San Mateo, cuando la gente solo bebe y si se puede llevar a una esquina a alguien, mejor que mejor. Una mirada acompañada con una sonrisa, junto con un golpe de codo a tus compañeras, hace ver que se acabó, que llegó el momento de pasar página, de preparar nuevos proyectos, de soñar nuevos futuros, de cenar acompañado, por no hablar de dormir, desayunar, comer y un largo etcétera más.
Una semana de sonrisas, de levantar e imaginar cosas imposibles " Amor, ¿te imaginas una tortuga o un caballito de mar  invadiendo el mundo?".
Como desees.

P.D: Porque por fin encontré a la persona con la que ver una lavadora, estrenar una casa, y poner en marcha un horno.

lunes, 12 de septiembre de 2011

En los mismos tonos de normal.



Es algo así como cuando te quitan uno de tus juguetes. Los reclamas diciéndole "eres mío y no quiero que te coja ningún otro niño aunque te deje de lado por ser el que menos funciones tienes entre todos los juguetes que mi mamá me compró". Sería algo parecido a cuando Andy deja a Woody por Buzz Lightyear.

"¿Me la das y me la quitas? ¡Si la quieres de verdad juega y demuéstramelo!"

Cansada de que el si y el no vayan juntos

miércoles, 27 de julio de 2011

Escriu un títol.


Gracias a Dream of Flying, me he sentido con ganas de escribir. Ayer pensé en comprarme un pequeño cuaderno con hojas blancas, hoy ha llegado y no sé muy bien qué escribir en él, aunque eso es otro tema aparte.

El text ha sigut suprimit

Siempre me he resistido a los vicios, pero no hace ya muchas noches en las que no piense en hacerme una Amy Winehause, o una Janis Joplin o un  Kurt Cobain.


Avui vull drogar-me,  i alliberar-me per uns instants.

domingo, 10 de julio de 2011

Lina Morgan es mi novia



Había preparado las maletas, y me disponía, como muchas otras mujeres y jóvenes, a dedicarme un poco de tiempo ya que hacía un mes que no lo había hecho porque no había vuelto a casa desde entonces.
Había terminado y ahora debía recoger todas las cosas que había sacado por medio. Cojo la silla. Dejo la silla en la cocina y de repente empieza a sonar el teléfono. Empiezo a correr pues todo el mundo dormía y no quería que se despertasen. No duró mucho, no más de dos segundos, me resultaba extraño porque la única persona que se acordaba de mi últimamente no tenía Internet.
Sabía que seguía ahí, que no andaba demasiado lejos, a no ser que se hubiese equivocado de teléfono. De todas formas ahora necesitaba gritar.

jueves, 30 de junio de 2011

Sin olor.



Es increíble cómo podemos llegar a torturarnos a nosotros mismos. Se supone que hoy debía ser una de esas tardes de estudio intensivo, pero mi falsa creencia de llevar bien preparado el examen de mañana, ha hecho que pueda encontrar un rato para descansar. Hasta las 16:15, ni un minuto más- me decía. Así que a las 16:15 ha sonado el despertador, yo no había puesto el despertador, pero me desperté, además en una habitación que no era la mía, no sabía dónde estaba, solo sé que me sentía acompañada por una de mis más fieles amigas, que raramente había conseguido este año fuera de casa, y también una sensación de sentirme como alguna vez ya me había sentido fuera de casa.
Abrí la puerta de la habitación, e inmediatamente sabía dónde me encontraba, ahora sabía dónde me había sentido así. Decidí ir a una de las habitaciones que se encontraban enfrente de la mía. A la vez de abrir la puerta, y saber donde estaba, mi amiga decía “¿Irina dónde vas?, no lo busques”. Hacía como que no la escuchaba, quería convencerme a mi misma que si me encontraba allí sería por algo, no iba a aparecer en un sitio así como así. Así que, allá que fui, di un paso, di otro, y otro y allí estaba, delante  de su puerta, sin abrir, cerrada, como siempre había estado. Conté una, dos y tres, y abrí la puerta. Pensé que dormía  o que estaría en el aseo… así que di un paso, otro paso, otro y otro, exactamente cuatro pasos, ni uno más, miré a la derecha y la cama estaba vacía, se notaba que había llegado el final de las clases. Dejé la mochila y salí de la habitación. Di otro paso, y otro, hasta llegar a seis, llegué al comedor, allí se encontraban un chico, que por sus aires de estar en casa debía ser su compañero de piso, y mi amiga. Hablaban pero no les prestaba la atención, estaba demasiado derrumbada al ver que había acabado allí así como así, sin ningún sentido. Intenté salir al balcón, pero había unas grandes rejas grises que no dejaban sacar los brazos y poder chillar, no dejaban mirar a ningún lado de la calle, así que volví a entrar más frustrada. Y me dijo el chico “No puedes echarle tanto de menos, además has conocido gente nueva”, como respuesta a eso una mirada penetrante que ordenaba silencio.
Decidí ir a la habitación donde había despertado, y nada más llegar, mi amiga me daba un abrazo de esos que se suelen dar cuando ves que la gente se rompe. Salí llorando de la habitación, di tres pasos, entraba a su habitación, e intentando encontrar algo suyo que guardar, la habitación estaba vacía, busqué su olor, fui a su cama pero no había sabanas ni edredón. Salí de ahí, y volví a la habitación.  Pasado un tiempo decidí volver, y como ya me esperaba que estará vacía, pensé en hacer unas fotos para que cuando las mirara me recordaran al día que había despertado ahí. No lo conseguí, parecía que todo se había compinchado para que no pudiese guardar ni un solo recuerdo.Así que me volví a ir de allí. Era automático. Una vez más, abrí la puerta de la habitación, di tres pasos, y abrí la suya, seguía estando vacía pero no sé en qué momento se empezó a llenar de todas sus cosas, la habitación era un caos como lo había sido la vez que fui. Intentaba no mover nada que estuviese en el suelo para que no se diera cuenta de que (aún sigo recordando su dequeísmo) alguien había estado allí. Por fin lo había logrado. Fui a oler su ropa quitándome todas la lágrimas que habían salido por cada vez que había ido y salido de su habitación sin encontrar nada, estaba delante de ella, por fin, otra vez. No tenía olor. Pero no me daba por vencida, la apretaba más y más para ver si lo lograba, pero…absolutamente nada tenía olor. Creo que había olvidado su olor de colonia, su olor en general.
Pensé que lo mismo llegaría pasado unos días, por eso sus cosas habían aparecido así como así, asique pensé en mandarle un mensaje Estoy en casa, pero tus cosas no tienen olor, me faltas”. Así lo mismo venía antes de tiempo…
Justo en ese momento ha sonado el teléfono, he corrido a por él con la mano en la cabeza, preguntándome por qué. El teléfono había dejado de sonar y me había levantado para nada… seguidamente los ojos se me llenan de lágrimas, y huelo su gorro, esta vez con olor.

sábado, 18 de junio de 2011

MENSAJE EN UNA BOTELLA



Podría escribir cada día sobre un amor nuevo, pero también de un nuevo desamor, quizás sea por mi capacidad de querer aún sólo habiendo cruzado un paso de peatones, pero ahora lo único que me merece escribir… es lo que me gustaría que pasara, o pensar que lo puedes leer. Y es que días como este me apetece leer lo que escribiste un 16 de Febrero de 2011, día en el que todas mis ilusiones se pusieron en ti al ver que eras el primero que había escrito algo para mí en las lenguas de babel.
“escape fugaz de velocidad
es la primera vez que no puedo escribir
algo me bloquea , es que no estamos al lado del otro”
Hoy ha vuelto a ser el día en el que el protagonista has vuelto a ser tu, esperaba que iba a poder poner que ya hacía un mes y medio cuando leí aquellas palabras tan desagradables para mis ilusiones, pero para mi sorpresa, quizás desesperación, tan solo han pasado 15, quince, miseros días desde que me obligaste  a parar, y dejar que pasara el tiempo, porque leer “no quiero ser nada para ti...no quiero que sigas en tu lucha sabiendo yo k no puede haber nada por mi parte, lo siento”  después de decir que no importaba tus peros, y que esto NOS merecía otro final, creo que hace a todo el mundo, al menos a mí, en un principio llorar de desesperación y rabia, desesperación al ver que había sido el primero con el que me había dejado llevar, el primero que me hizo viajar lejos, concretamente 167 kilómetros un 8 de Abril de 2011; y en un segundo lugar, me hizo borrarte de todos los lugares donde pudiera ver fotos tuyas, a mi forma de ver, sin preocupación alguna de no volver a verme. Y es que en verdad aquel  10 de Abril de 2011, me dio la sensación de que sería el ultimo día que te vería al verte tras los cristales del autobús, para entonces era demasiado tarde bajar y decirte “que no me importaba, que para mí, era suficiente”.
Y después de ver esta película, me ha dado por pensar más aún, que es normal ese distanciamiento, que es parte del proceso del cambio, que el cambio no se produce sin dolor y que cuando nos demos cuenta puede ser tarde para ambos, no porque ya no esté dispuesta, sino porque el tiempo nos lleva
Aunque Todas las criaturas de este mundo mueren solas, por qué no una vez de confiar en alguien que pretende no dejarte de lado, por qué no una vez de no pensar y si nos hacemos daño.
(Me da la risa cuando alguien dice no quiero hacerte/ hacernos daño, eres demasiado buena, no sé, me da por pensar que lo que espera para él/ella es alguien cruel que le ponga todos los días los cuernos o se hinche a beber whisky, le pegue o a saber cuántas cosas más. No sé, me da la risa).
Aun sueño… que un día, puede que tengamos 40 o 50 años, y que parece que hemos tenido ya nuestros caminos, una rutina, un levantarse para ir a trabajar entre semana, pero que un día sin esperármelo, tocan a la puerta, de a saber qué lugar donde yo viva, no te reconozca, pero que acabaremos tarde o temprano comiendo fresas con chocolate.

domingo, 8 de mayo de 2011

Rompo- me...


Sensación de cabeza chafada, ojos grapados, boca cosida tirante
Dedos sabor a tabaco y quemados, boca amor cerveza, agua salada como cascadas, color de cara explosivo, ojos verdes, música lenta y tristona...

martes, 3 de mayo de 2011

Te voy a contar como logro sonreírme a mi misma el primer minuto.

Mientras caía a kilómetros y kilómetros de velocidad barranco abajo, a un milímetro de tocar el suelo con la punta de la nariz, un brazo surge de la nada y me recoge. Me levanté de sobresalto y despertaste, a partir de ahí, solo tú. 

Aquello que pensaba es esto.

Quizás algún día lo explique.

martes, 8 de marzo de 2011

Untitled 8.

Al llegar de clase, y al abrir la puerta de casa, he escuchado salir de algún sitio una música lenta, de voz extraña, e inglesa. Sonaba triste y apagada. No sabría muy bien decir que era, pero me sonaba de algo. He empezado a andar por el pasillo, cargada de la mochila y del portátil. Pasé de lejos la cocina, pues pensé que quien quiera que fuese no estaría ahí, la gente que se encontraba en casa no podía ser tan nostálgica como para acabar en la cocina, y sin luz. Llegando al final de la primera parte del pasillo y al girar la esquina, escuché que la música venía del primer cuarto. Así que volví atrás.
Al abrir la puerta, me encontré tirada de mala manera una maleta llena de ropa -se ve que continuaba sin deshacerla desde el domingo que había llegado-, un pantalón negro y un par de calcetines por el suelo, una cama algo desordenada. Jo, que mala pinta tenia todo. Seguí mirando, y allí estaba ella, sentada junto al escritorio, escribiendo, echándose las manos a la cabeza, y parando de vez en cuando para mirar a un punto fijamente. Había comprado Donetes blancos, pero ya los había acabado. Tenía un pañuelo para sonarse los mocos, pero aun no lo había utilizado -creo que pensaba en utilizarlo de un momento a otro-, una bombilla fundida desde hace un par de semanas, unas tijeras, y una entrada para un Festival de Circo. 
Algo con lo que me encontré nada más abrir la puerta fue una especie de nota gigante pegada en la pared escrita con un fluorescente de color naranja, en la cual se recordaba una fecha, muy cercana, y una tarta con dos patos dibujados -debía ser algo importante para ella acordarse de esa fecha-. No se había dado cuenta de que había abierto, tenía la música demasiado alta como para escucharme, así que decidí marcharme.
Creo que ya se que escuchaba, Paréntesis de Sigur Ros.

domingo, 27 de febrero de 2011

Espero que la sensación de café enfriándose...


Me gustaría escribir esta noche pero parece que algo falla, 
son demasiadas las cosas que me gustaría decir.

Será porque al lado está Belén con Pablo, y tengo ganas de ti.


.... sea que te estoy queriendo mejor.

miércoles, 16 de febrero de 2011

No sabría muy bien como definir que significas


Ven, acércate, y deja que te cuente...

martes, 25 de enero de 2011

Ideas manchadas


Cuando alguien dice:" Soy educador social, y llevo trabajando nose cuantos miles de años en este lugar".
Cuando alguien que trabaja en algo relacionado con la Educación Social o la educación social, como me han enseñado en este cuatrimestre, haciendo referencia a la titulación en mayúscula y a la práctica en minúscula, inspira sensatez, cordura, respeto, escucha, pero no hace mucho tiempo, más bien ayer, cuando recibíamos a los nuevos profesores, comprendí que eso no pasaba con todos, mientras unos trasmiten y son cosas buenas, otros se quedan demasiado lejos de la figura del Educador o de la figura de ayuda intentando aparentar seriedad y conocimiento.

lunes, 10 de enero de 2011

Pasemos al plan B



Música triste para personas con estado triste