sábado, 6 de octubre de 2012

Cosas que solíamos hacer

- Reservar un hueco en nuestra apretada agenda para un momento de encuentro.
- Terminar de cenar con cara de satisfacción.
- Buscar el calor viendo una película.
- Dormir en un paraje desconocido.
- Dormir en verdadera compañía.
- Recorrer calles con una dirección y con predisposición.
- Palabras bonitas.
- Escribir por ganas y no por preguntas.
- Ver ropas con perspectivas de futuro.
- Leer.
- Permitir el lujo de dar y recibir bromas.
- Creer en que las cosas ocurrían porque la natura o Ganesha.
- Asociar una cara y formas a la gente de la calle.
- " Porque me acordé de "
- No tener un peso encima de presión y futuro catastrófico.
....
Pequeñas y grandes cosas que hacen que se pase todo mucho mas a gusto.



viernes, 10 de agosto de 2012

Lo necesitaba aunque en definitiva no ponga nada



Lo necesitaba tanto que he tenido que hcerlo mediante la nueva tecnología de los moviles..... No tengo muy claro que debo y quiero escribir.... por lo que puede que haya ideas sueltas o mas que ideas sentimientos a flor de piel, tan a flor de piel que puede que parezca las Cataratas del Niagara.
Sin ningún lugar a dudas debo aprender a establecer prioridades, quizá por eso no me ha dado la sensación de estar fuera de casa y haber perdido muchas de las relaciones estrechas que tenía y que ahora parece que no tengo. 
No lo sé la verdad.... quizá dentro , de mi, si exista algo claro..

domingo, 3 de junio de 2012

Me ha dado por pensar después de observar



Inevitablemente nos cuesta deshacernos de las cosas que queremos o hemos querido alguna vez, pero todo empieza con hacer un clic con el ratón, cambiar de configuración de, la rotura de un papel, de un billete, con cambiarse de camiseta, de pantalones, zapatillas, sudaderas, de pelo, lavado de cara, teléfono, colonia o perfume, champú o gel, un color y no otro, una cerveza, un gorro, de casa, de cama, de sábanas,  de habitación, un lío de una noche, un lío de dos días, un lío de unos meses, de viajes con destino a, ventanas abiertas, de música...
Pero, ocurre que, por más que cambies de cosas, si no admites y convives, que ha estado ahí en algún momento de tu vida (como el balón que te rajaron de pequeña), solo estarás perdiendo, pues solo recuerdas lo que quieres dejar atrás.

domingo, 8 de abril de 2012

Someone like you...



No sé, a veces me da por pensar y quizá el miedo a perder el motor que nos impulsa, y en este caso, que a mí me impulsa, hace que los planes de futuro se vayan desvaneciendo poco a poco.

jueves, 1 de marzo de 2012

En ese mismo momento se la comió por los pies


Con vistas a un patio interior, he visto como las manos se le han llenado de hormigas, y como en sus sueños, no en ellos, sino como ellos, afilaba una navaja y se disponía a seccionar el ojo izquierdo de su musa.

domingo, 29 de enero de 2012

Morir/Vivir


En ese mismo momento estaba corriendo agarrada de un niño pequeño, saltando muros y cuando nos encontrábamos con uno de ellos saltábamos encima para matarlo, pero ésto sucedió después de...
Antes de todo debo decir que aún no tengo un hijo.
Estábamos rodeados, rodeados de hombres armados, con cascos, botas y abrigos largos. Nos tenían muy apelotonados y los mayores contaban a sus hijos historias sobre héroes que eran vencidos, otros, demostraban el cariño que sentían hacia sus familias, lloraban y se abrazaban unos a otros. 
Poco a poco íbamos caminando y pensábamos en que forma nos habría gustado morir y en qué forma tuvimos y elegimos morir obligados, digo elegimos porque a la hora de morir podíamos decidir como hacerlo, podría decirse que era como un buffet libre: ibas, elegías que querías y tu sólo te lo servías, al final alguien iba y miraba . La primera forma salias corriendo y disparaban, si tenias suerte y fallaban podías seguir viviendo, aunque resultaba algo imposible porque había como unos quince hombres que te apuntaban; la segunda forma era parecida a la anterior pero ahorrabas en sufrimiento y tiempo, solo tenías que arrodillarte y un soldado se encargaba de hacer el resto; la tercera y última forma tu te encargabas de morir, tenías todo tipo de utensilios, pistolas, cuchillos, sogas, martillos, hachas  y todo aquello que podáis imaginar. Yo, como mucha más gente, decidí esta forma, pues solo teníamos que cortar una parte del cuerpo y luego alguien iba a verte, si no habías muerto, él se encargaba de hacerlo de forma mucho peor. La cosa es que.. muchos de ellos se quitaban la vida por miedo a que quién fuera a verle lo hiciese de forma mucho más dolorosa.
Llegó mi hora y estaba andando por el barro, me paré frente a una mesa y pensé que hacer, ¿una pistola? no, moriría seguro, aunque si no lo hacía yo lo harían por mi. ¿Una soga? demasiado despacio, ¿Un martillo? demasiado doloroso, ¿Un cuchillo?¿Un hacha? una buena opción pues podría acabar con vida... empecé a pensar qué podía cortar..¿Una mano?¿La lengua?¿Un pie?¿Mi cabeza?¿Los dedos de una mano? Así fue, me armé de valor y corte todos los dedos de mi mano. Me tiré al suelo y ya estaba muerta. Alguien se acercó con un cuchillo largo, me tocó, me dio la vuelta y pude ver que se trataba de un niño. No se por qué pero el niño no parecía con muchas ganas de matar a gente y decidió tirarse al suelo conmigo como si de un juego se tratara "En silencio y mirando al suelo, ¡solo así ganaremos!" le dije, alguien venía, parecía que le echaban en falta, su hermana pequeña vino a buscarlo. Él le dijo, "ven solo así ganaremos, él me lo dijo"- parece que jugaban al escondite-. Ahora si, un hombre armado, como el que nos vigilaba y nos daba paso a morir, se acercó a verme, me vio en el suelo y se fue, no vio a los niños pues había tanta gente en el suelo que no se podía distinguir quien había y quien no.
Llegó la noche y todo parecía en calma, les conté que pasaba como si de un cuento se tratara. "Queremos ganar, vamos contigo". Al día siguiente emprendimos nuestro viaje y alguien debió darse cuenta porque empezaron a correr tras nosotros, cogieron a Nekane, pero ella decía "¡Corre Yulan!" y así hicimos corrimos todo lo que pudimos, saltamos muros y matamos a todo aquel que se ponía en medio.
Conseguimos alejarnos de todo, y nos miramos sabiendo que había merecido la pena.